Escritos

“Todo está perdido”

“Todo está perdido”

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Robert Redford

Siempre me han llamado las películas de Robert Redford, algunas profundamente políticas, otras auténticas aventuras. Recuerdo una de mis años mozos , “Las aventuras de Jeremiah Johnson” que mostraban la vida salvaje en el momento de la expansión hacia el Oeste Norteamericano por parte de los blancos y la confrontación con las comunidades indias, la lucha por la sobrevivencia y el honor como categoría emergente y resultado de la interacción entre Jeremiah y los guerreros indios que le enfrentan, siempre de uno en uno, nunca con prepotencia o en grupo, un combate absolutamente simbólico y ritualizado en el que el resultado es producto de eso, el enfrentamiento, el coraje, la valentía y la razón, no la trampa ni la ventaja. Jeremiah buscaba la venganza por el asesinato de su esposa india y su hijo. “El gran Golpe”, “Una propuesta indecente” que entrarían dentro de la categoría frivolidades pero también otras profundamente poéticas como “África Mía” y las más estrechamente relacionadas con la temática de nuestro trabajo como, “El último castillo” que es una crítica desde adentro al sistema militarista norteamericano; “Todos los hombres del presidente” referida al escándalo de Richard Nixon: “Leones por corderos” en 2007 en la que aborda el tema del compromiso por parte de un par de jóvenes universitarios norteamericanos, uno hispano, el otro de color con la patria. Sin olvidar “Juego de espías” donde como agente en trance de jubilación, consigue rescatar a su colega Pitt de una cárcel China, interesantísimo en ésta última el repaso de las técnicas de investigación e interrogatorio de las agencias de inteligencia norteamericanos de las que se burla.

Entiendo que el Señor Redford es un -democrata- de filiación, entiendo que es, desde mi punto de vista, el arquetipo del ciudadano norteamericano, comprometido con la causa de la democracia, los derechos de las personas y la militancia activa. En “Todo está perdido”, cuando es un octogenario, Redford no emite una solo palabra.. Hay un momento en el que se le escapa un “mierda” pero es porque como naufrago descubre que tiene una competidor en la pesca que es nada más y nada menos que un tiburón. La ausencia de discurso, nos ubica ante una peli completamente metafórica. En primer lugar y como navegante solitario, novato y aburrido, sufre el primer percance al chocar con un contenedor perdido en el mar. Los nuevos iceberg, son los restos abandonados del capitalismo transnacional y deslocalizado, la imagen es bien sintomática, con una vía de agua en su pequeño velero, descubre que el container en cuestión transporta zapatillas deportivas desde alguno de los talleres del oriente y para el mercado norteamericano. Sufre los zarandeos de una tormenta que le empujan a abandonar el velero para optar por la seguridad de un pequeño bote de salvamento. Continúan las metáforas porque al llegar a una de las grandes rutas del mercado transnacional, descubre que este se produce sin hombres. Moles inmensas que se desplazan por el mar, rebosantes de container´s y para las que ese pequeño punto en el océano pasa inadvertido. Tampoco sirven las señales luminosas en la noche. El capitalismo no se detiene. Que diferencia con los pescadores de Lampedusa que asumen el riesgo de perder una licencia por atender a los náufragos migrantes africanos como indican los códigos marítimos.

Cuándo todo está perdido, una pequeña luz en el horizonte. Decide iniciar un fuego que se desborda. “Todo está perdido” sin embargo de nuevo, la luz de la esperanza entra en el circulo de la imagen. Una mano salvadora lo saca del agua. No todo está perdido, hay que seguir, hay que luchar por la vida, la esperanza y la existencia digna.

No dejen de verla.

Me parece que es una interesante metáfora de lo que nos está pasando a todos.

LMAM

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